Resenhas na RBL: 15.08.2008

As seguintes resenhas foram recentemente publicadas pela Review of Biblical Literature:

Paul J. Achtemeier
Jesus and the Miracle Tradition
Reviewed by Michael Labahn

Roland Boer, ed.
Bakhtin and Genre Theory in Biblical Studies
Reviewed by David W. Williams

Maria Brutti
The Development of the High Priesthood during the Pre-Hasmonean Period: History, Ideology, Theology
Reviewed by Lena-Sofia Tiemeyer

Lester L. Grabbe
Ancient Israel: What Do We Know and How Do We Know It?
Reviewed by Brian B. Schmidt

Leslie Houlden, ed.
Decoding Early Christianity: Truth and Legend in the Early Church
Reviewed by Robert M. Bowman Jr.

Karen L. King
The Secret Revelation of John
Reviewed by Francis Dalrymple-Hamilton

Sarianna Metso
The Serekh Texts
Reviewed by Eric F. Mason

Douglas E. Oakman
Jesus and the Peasants
Reviewed by Ernest van Eck

Richard Liong-Seng Phua
Idolatry and Authority: A Study of 1 Corinthians 8.1-11.1 in the Light of the Jewish Diaspora
Reviewed by Scott E. McClelland

Tom Thatcher, ed.
What We Have Heard from the Beginning: The Past, Present, and Future of Johannine Studies
Reviewed by Cornelis Bennema

Nancy M. Tischler
Thematic Guide to Biblical Literature
Reviewed by Gerbern Oegema

Valerie M. Warrior
Roman Religion
Reviewed by Honora Howell Chapman

Francis Watson
Paul, Judaism, and the Gentiles: Beyond the New Perspective
Reviewed by James D. G. Dunn

Supermercado religioso na América Latina

Fragmentação religiosa representa um desafio às igrejas e aos comunicadores

A América Latina experimenta um processo de diversificação e fragmentação das ofertas religiosas num contexto em que as tradicionais instituições perderam uma quota importante de seu poder cultural histórico, observou o coordenador do Programa de Pastoral da Comunicação do Centro Evangélico de Estudos Pastorais na América Central (Cedepca), Dennis Smith.

Presente à Conferência Internacional sobre Meios, Religião e Cultura, realizada em São Paulo, Smith sustentou que no passado as igrejas protestantes tradicionais detinham poder suficiente para dominar o discurso religioso público, incidir de maneira contundente na esfera pública e ainda estigmatizar a participação nas cerimônias públicas de grupos religiosos marginalizados, a exemplo das espiritualidades indígenas e afro-americanas e dos grupos pentecostais.

Hoje, no entanto, novos atores aparecem no campo religioso e, paralelamente, observa-se o ressurgimento de espiritualidades ancestrais. “As igrejas e os grupos religiosos tradicionais competem com novos atores presentes no mercado religioso, alguns deles muito sofisticados no mercado de bens simbólicos”, pontuou Smith.

Na conferência que apresentou no evento, Smith trouxe um detalhado diagnóstico das formas como a religiosidade contemporânea latino-americana se manifesta no supermercado religioso. A cada dia, disse, há mais pessoas que se sentem livres para elaborar o seu próprio menu espiritual, sem se sentirem sujeitas ao poder de hierarquias religiosas.

“A gente entra neste novo ‘supermercado’ para adquirir autoestima, uma porção de perdão, uma essência de esperança, um caldo de consolo e depois vai combinando esses ingredientes segundo uma receita pessoal”, arrolou.

Os novos crentes não sentem a necessidade de esconder o fato de que manejam, de forma simultânea, múltiplas identidades religiosas. Pesquisas revelam que pessoas católicas assistem, eventualmente, aos espetáculos religiosos apresentados pelas megaigrejas neopentecostais. Essas mesmas pessoas, nos momentos limites de sua própria vida, não hesitam em consultar os guias espirituais de outras tradições religiosas, sustentou o professor Smith.

“Diante desse cenário estão lançados os novos desafios às igrejas, movimentos religiosos, comunicadores e comunicadoras que procuram em seus projetos afirmar a dignidade humana na sociedade contemporânea”, frisou.

Nesse sentido, é preciso prestar atenção ao sopro do Espírito nas comunidades eclesiais. “Descobriremos ali que há pessoas em nosso meio que são intermediárias com o incognoscível; são os guardiães de espaços sagrados. Às vezes esses espaços se caracterizam por uma celebração de previdência, plenitude e esperança, às vezes como palco de medo, de manipulação e de vingança”, concluiu.

Fonte: ALC. Por Rolando Pérez – São Paulo, 15 de agosto de 2008.

Heterodoxia como rebeldia?

Somos laicos, pero nos interesa Dios

En una España cada vez más agnóstica, crece la curiosidad por lo sagrado – Hay un auténtico ‘boom’ editorial – La gente busca versiones de la religión distintas a la oficial

Gabriela Cañas – El País: 6 AGO 2008

En la última década se han publicado en España hasta 463 libros en cuyos títulos aparece la palabra “evangelio”. Es casi el doble que en la década anterior. También han aumentado en este decenio los libros dedicados a la Virgen María o Jesús de Nazaret. Es verdad que cada vez se publican más libros en España, lo que indica que en una sociedad cada día más laica no decae el interés por lo sagrado.

La Biblia, El nombre de la Rosa o El código da Vinci son best-sellers indiscutibles, pero el fenómeno de la literatura religiosa (o que utiliza referentes religiosos para sus tramas) es un fenómeno que goza en España de muy buena salud. Nuevos títulos ocupan las listas de los más vendidos. Novelistas, historiadores y teólogos hallan en los evangelios apócrifos, la figura de María Magdalena, la Inquisición o la imprecisión de los textos sagrados una fuente inagotable de inspiración que cuenta con la mayor receptividad de la historia por parte de los lectores. ¿A qué se debe tanto interés?

Si uno busca lecturas de verano, es difícil resistirse a un tomo voluminoso que propone descubrir cómo una agente del FBI, con la ayuda de un exorcista, llega hasta unos manuscritos de la cristiandad prohibidos en la Edad Media y la causa oculta de la muerte de varias monjas recoletas de Bolzano (Italia). Tampoco es fácil abandonar la lectura de una extensa novela que comienza así: “Languedoc. Mediados del Siglo XIII. Soy espía y tengo miedo. Tengo miedo de Dios porque en su nombre he hecho cosas terribles”.

Y junto a ganchos tan indiscutibles, ¿cómo es posible que un sesudo ensayo de 500 páginas titulado Jesús. Aproximación histórica haya vendido 50.000 ejemplares en siete meses?

La historia de este último libro podría ser la base adecuada para una nueva novela del género histórico-religioso. Su autor, José Antonio Pagola, vicario de la diócesis de San Sebastián, que ha dedicado a su texto siete años de investigación, vive quizá los momentos más amargos de su vida una vez que ha sido condenado por la Inquisición española, hoy llamada Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe. ¿Su pecado? Llegar a “planteamientos y conclusiones no siempre compatibles con la imagen de Jesús que presentan los Evangelios, y que ha sido custodiada y transmitida con fidelidad por la Iglesia”, según la nota de la Conferencia Episcopal del pasado 27 de junio. Esta historia exhibe, en fin, una de las claves del éxito actual de todo lo relacionado con la religión: el gusto por la heterodoxia.

En el siglo XXI, son muchos los españoles, creyentes y agnósticos, que rechazan la ortodoxia, el pensamiento único, el dogmatismo, el fundamentalismo. “El libro de Pagola es un éxito de ventas porque es una versión moderna y cercana, y porque la gente busca interpretaciones múltiples para todo. Se niega a aceptar una sola lectura, una sola interpretación”, explica la teóloga Margarita Pintos, analista del papel de la mujer en la Iglesia.

En efecto, el texto de Pagola fue un boom antes de que la Inquisición española lo condenara simbólicamente a la hoguera. “Cuando empezaron a verterse críticas sobre el libro ya se habían hecho 12 presentaciones en distintos lugares del país, con una asistencia media de 400 personas por presentación”, asegura Luis Aranguren, directivo de la editorial marianista PPC.

El periodista y ex sacerdote Juan Arias vendió 24 ediciones de su libro Jesús, ese gran desconocido. El título en sí ya señala que, a pesar de las apariencias, no sabemos tanto de Jesús de Nazaret como creemos. O no sabemos toda la verdad. Incluso los textos más ortodoxos invitan a la lectura con reclamos similares a los que utilizaría cualquier texto crítico con la doctrina oficial, anunciando ese otro rasgo que explica el interés por este tipo de literatura: la transgresión, el rechazo al orden preestablecido. Así, el jesuita Francesc Riera, publicaba a finales de 2007 un estudio titulado Jesús de Nazaret: el evangelio de Lucas, escuela de justicia y misericordia: una historia subversiva y fascinante.

Parte de la fascinación que provoca Jesús de Nazaret estriba, según el teólogo Juan José Tamayo, que ha publicado varios libros sobre su figura, en que todo el mundo habla bien de él, ha resistido a todos los análisis. “Es el paradigma de la coherencia”, dice de él Tamayo. Ello no ha impedido que, como el de Pagola, muchos de los trabajos sobre Jesús hayan merecido el desprecio de los conservadores. Así le ocurrió al libro Última noticia de Jesús el Nazareno, de Lluís Busquets, pese a ser un compendio riguroso de las aportaciones hechas hasta el momento.

A partir de ahí, los niveles de transgresión frente a la doctrina oficial se han disparado. Los historiadores más rigurosos se niegan a limitar sus fuentes a los evangelios canónicos y echan mano de los apócrifos para reconstruir la historia de Judas, devolver su relevancia y su humanidad a María, cuya virginidad se cuestiona, y, por supuesto, para rescatar del burdel en el que la recluyó la Iglesia oficial a María Magdalena, una mujer que los teólogos y, sobre todo, las teólogas definen como una mujer culta, quizá el apóstol más inteligente de Jesús y ¿por qué no?, la compañera sentimental de su vida. “La impresión general es que a la mayoría de la gente nos han engañado cuando aprendimos la religión”, dice Margarita Pintos. “De María Magdalena no nos contaron la verdad. Se nos impuso el patriarcado institucionalizado en todas las religiones. Y sobre la virginidad de María, pues es que ya no cuela”.

Heterodoxia, transgresión, misterio, ocultación de la realidad… Mimbres perfectos para una novela de acción, sazonada de suspense, esoterismo e historia. “Creo que el éxito se debe a que la gente tiene la sensación de no tener tiempo para leer todo lo que quiere y, al mismo tiempo, quiere entretenerse. Este tipo de libros mata dos pájaros de un tiro: entretiene y aprende”, explica Ángeles Aguilera, directora de Comunicación de Ediciones Generales Santillana.

La historia, la recreación de la sociedad en un tiempo determinado (como ha hecho Pagola para reescribir a Jesús) es la base de la obra de la periodista Julia Navarro. Sus tres primeras novelas, de connotaciones histórico-religiosas, han vendido en total 1,5 millones de ejemplares. Arqueólogos, catedrales, templarios, enigmas… “Meras excusas para tratar los problemas que me preocupan, como el nazismo o el fanatismo”, explica la propia autora, a través, eso sí, del hecho religioso, aunque añade: “No me interesa tanto la religión en sí como su influencia. Sin la religión no se puede explicar parte de nuestra historia ni se puede entender, por poner un ejemplo muy cercano, la manifestación de los obispos del año pasado contra el Gobierno de Rodríguez Zapatero. No hay un periodo de la historia en que la religión no haya jugado un papel preponderante”.

Entre los últimos bombazos de ficción con referencias histórico-religiosas se cuenta El laberinto de la rosa, de Titania Hardie (Edición Suma de Letras) que en España ha vendido 100.000 ejemplares. El evangelio del mal, de Patrick Graham (Editorial Grijalbo), salió al mercado en mayo y ya se han vendido 20.000 ejemplares. Y las tres novelas de Julia Navarro.

“Si a un niño no se le enseña la historia de las religiones, entrará en el Museo del Prado y no entenderá nada”, apuntala Juan Arias. “Nuestro laicismo, además, es pura apariencia. Nuestra cultura de siglos es católica, religiosa. Y es una necesidad del ser humano porque la función de la religión es desterrar miedos y dar felicidad, aunque las iglesias hayan invertido los términos”.

Nuria Tey, directora editorial de Plaza & Janés, cree que nuestro interés por este tipo de lecturas ha aumentado en la medida en que la sociedad española se ha ido abriendo mentalmente. Tey, además, no tiene ningún reparo en catalogar a muchos de estos textos dentro de la categoría de “libros de autoayuda”, en la permanente búsqueda de referencias para nuestras vidas. Mientras huimos del dogma, mientras, como dice Tamayo, “nos liberamos de un sistema rígido de creencias”, buscamos nuevos pilares sobre los que crecer como personas en la búsqueda de hallar un sentido a la existencia. “A cualquier ser humano, creyente o no, los temas de la trascendencia y del sufrimiento le afectan”, explica también Raquel Mallavibarrena, portavoz de la corriente Somos Iglesia. “Por ello, las manifestaciones artísticas, y en concreto la literatura, que abordan esos aspectos, siempre interesan por su conexión con esas zonas más íntimas y profundas de las personas, con los interrogantes e incertidumbres que todos llevamos dentro”.

Tenemos dudas, cuestionamos más cosas y no nos conformamos con una única interpretación. El fenómeno no atañe sólo a los cristianos. Esta corriente revisionista se está produciendo también, por ejemplo, en el islamismo allá donde se dan las condiciones políticas y sociales adecuadas: laicismo y libertad de expresión. Es el caso de España. No hay muchos libros al respecto todavía, pero sí una clara corriente ideológica y un feminismo islámico que está surgiendo. Así lo asegura el presidente de la Junta Islámica de España Mansur Escudero. “En Europa y en España se está ofreciendo una relectura de libre interpretación que entronca con el Islam auténtico. Y se está dando sobre todo entre los conversos”.

Pero ésta es ya otra historia. Aunque parece la misma.

 

Reportagem traduzida para o português e reproduzida por IHU On-Line em 16/08/2008: Somos secularizados, mas nos interessamos por Deus.